octubre 18, 2020

Lorena Martegani, la huella de una madre

Lorena Martegani es de esas personas que lleva el deporte en la sangre. Fue jugadora de primera línea. Luego se convirtió en profesora y entrenadora. Ahora es coordinadora de inferiores y trabaja en la escuela Omar Rupp del barrio Alto Verde. Además, es madre de deportistas. Madre, ex jugadora, profesora, entrenadora y coordinadora.

Lorena Martegani es de esas mujeres todo terreno que hoy, se siente plena, con una pasión que la hace feliz, apoyada por su familia que es su motor para seguir cumpliendo metas. Mamá de Lucía (15), Tomás (12) y esposa de Martín Franco (médico urólogo), hermana de Pablo (entrenador de rugby) lleva el hockey en sus venas desde los 13 años. Profesora de Educación Física, exigente y siempre positiva, trabajó siempre en Santa Fe RC.

Su amor por la bocha y el stick resultó por influencia de sus amistades.  “Mis viejos no vienen del deporte, pero lo que siempre les agradecimos con mis hermanos, que desde chicos nos mandaban al club Gimnasia de 4 de enero. Hacía todos los deportes. Vivía en el club. Hasta que a los 13 años mis amigas de la escuela me invitaron a jugar al Hockey en CRAI. Fui una semana y no me gustó!! Jaja, dije esto no es lo mío. A la otra semana me invitaron otras amigas, que eran del santa, y ahí me enamoré” comenzó diciendo Martegani.

Martegani recuerda su etapa como jugadora y destaca el aprendizaje personal que le dejó: “¡Mi etapa como jugadora fue la mejor! Ahí empecé a amar Santa Fe RC. Lo más loco que nunca gané ningún campeonato en Primera, siempre la remamos en dulce de leche. Pero eso me hizo más fuerte y tener los valores intactos (es fácil cuando uno está acostumbrado a ganar). A mi me pasó al contrario, de tantos fracasos me hice cada vez mas fuerte. Mi personalidad también me ayudó, lo lindo es tener el sentimiento cada vez más firme y saber transmitirlo. Compartí planteles con enormes jugadoras: mi querida amiga y compañera de batallas, “Popi” Iturraspe, “Pica” Rodríguez, Luchi Favre, Meri Tur, Mariana Frick, Flor Martegani, Pame Briozzo, Topa, Puche, Lore Chancalay, las mellis Bevilacqua. En el seleccionado hice muy buenas amigas como Roma Meretta, Pilar Vigetti, Laura Grau, Sole Más, Beta Szupiany, las hermanas Sauco. Con muchas cracks tuve la suerte de compartir este hermoso deporte que me sigue dando tantas alegrías”.

Mujer y madre

Lore Martegani equipara su rol de madre con el ejercicio de su profesión. “Soy una mamá bastante permisiva, no soy controladora, me gusta que hagan todo lo que quieran, que se diviertan y sean felices. Aprendo permanentemente a hacer mamá, no soy una mamá convencional, soy bastante particular, pero mis hijos me quieren y aceptan como soy. Sí soy exigente en el deporte, pero no los presiono, pero les trato de inculcar el compañerismo, el  compromiso, respeto y el esfuerzo sobre todo. En la escuela que la pasen lo mejor posible jajaja”

Sentimientos compartidos debe reunir la entrenadora. Su hijo es rugbier de CRAI y la dinámica familiar se reparte entre los clásicos colores. “La clave está en el respeto, mi hijo es feliz jugando en su club y yo lo voy a acompañar siempre. Y él cuando juega algún equipo que dirijo, se pone contento cuando nos va bien, (en hockey él hincha por el santa… Jajaja lo lamento chicas). Es raro pero sabemos convivir con los dos clubes. Los sábados sin rugby y hockey no sabemos que hacer. Lo extrañamos muchísimo”, lamentó Lorena.

Una figura con la que la entrenadora está muy unida y cuyos consejos siempre tiene presente es con Martín, su marido. “En casa me ayuda mucho. Nos complementamos bien. Él me conoció así, viajando por todos lados, por torneos, cursos, pretemporadas, y nunca me cuestionó, al contrario, siempre me apoyó en todos mis proyectos deportivos. Igual que mis hijos se fueron acostumbrando a que mamá se vaya por varios días a torneos. Es como que en el hombre es «normal» ese trabajo pero en la mujer no. Nunca me importó el que dirán, siempre lo hice convencida de mis convicciones y objetivos”.

Uno de los dilemas que se le presenta es la de entrenar a su hija. Sobre esta situación, la actual arquera del plantel superior de SFRC explicó que “Tengo un pensamiento distinto a varios. Para mí entrenar a un hijo es contraproducente, no podes ser objetivo. Y casi siempre el que se perjudica es el chico. Luci empezó a los 6/7 años y nunca la quise entrenar por lo que te comenté. La seguí como una mamá más al costado de la cancha. Hasta que este año, tuve que entrenar a la Sub-16, donde  juega. Fue una decisión difícil, lo hablamos entre las dos y nos dimos una oportunidad. Creo que en este momento le puedo aportar mucho a esa división pero si tengo que dar un paso al costado por mi relación con ella,  no lo voy a dudar en darlo. Igual por ahora todo bien jajaj.”

Entrenadora con perseverancia

Lorena Martegani disfruta como nunca de su profesión. “Soy Profe de  educación física, el hockey para mí es un trabajo, y lo tomo así, con mucho compromiso y dedicación. Aparte de estar en el club entrenando, me encanta estudiar y capacitarme, trato de estar siempre actualizada. 

Mis inicios como entrenadora me acuerdo que cumplí 18 años y ya jugaba en Primera y me dijeron “nena, tenes que entrenar una división » y así empecé. Hace más de 20 años que lo soy y no me arrepiento ni un solo día. Fui creciendo y aprendiendo, es una profesión bastante machista, que la mujer le cuesta meterse, no hay muchas que se dediquen a entrenar. No fue fácil, pero siempre creí en mí. En estos momentos, estoy como coordinadora del hockey en SFRC y a cargo desde Sub-14 a Sub-19”.

Varias preseas en sus hombros

El aporte suyo y del staff de trabajo hizo que SFRC cristalice sus objetivos. “En esta época que en el club tenemos varios campeonatos de las inferiores. Me llena de orgullo porque no es suerte, es trabajo, esfuerzo, paciencia, proyectos que se van cumpliendo de a poquito. En un par de años no dudo en que tendremos un plantel superior que nos llene de satisfacciones en todo sentido. Hace años que se viene trabajando bien en las inferiores siguiendo una línea, respetando los procesos, con un grupo de entrenadores, que vamos para un mismo lado” reconoció Martegani.

Orgullo pleno

Por último, Martegani resaltó la calidad humana y gran unión para trabajar. “Para mi SFRC es TODO, me formó como persona, jugadora y entrenadora. Me siento orgullosa de los profesores que trabajan conmigo a la par. ¡Son de Fierro! Tenemos la suerte de ser un grupo de amigos, eso marca la diferencia. Me siento orgullosa de cada nena que viste la camiseta, donde vamos nos felicitan por el comportamiento, los padres siempre ubicados en los partidos, solo alentando, y del club que apoya incondicionalmente”.

Lore Martegani sigue firme en su andar con el deporte que la apasiona, y se constituyó en ejemplo para la niñez y juventud, que ven en ella un espejo donde mirarse y seguir sus pasos. Se le podría colgar una medalla de oro y también una mención de honor por el Día de la Madre. Pero eso debe de ser siempre, en el área que la vida les tocó desempeñar en el pasado, en el presente y por lo que vendrá en el futuro. Así son las madres, eternamente unas campeonas de la vida.

FUENTE: PRENSA ASH

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